Comunicalle ¡La Revolución en escena!

Bombardeo Humanitario

(Acción comunicacional para ser representada ante quienes piden una intervención)
Creación Colectiva.

Lucía, de 19 años, llega agotada de la universidad a su casa. Apenas entra, su vecina –una opositora de 25– le toca la puerta.

–Vecina: “Abajo esta dictadura”. Tan -tan -tan

–Lucía: ¡ay, no! Ya viene esta mujer con su bendita cacerola.

–Vecina: abre, chica. no te hagas la loca, que te vi entrar, abre. ¡Ayuda humanitaria! S.O.S, tan –tan- tan.

Lucía abre la puerta. La vecina entra de un salto.

–Lucía: y ahora, ¿qué pasa?

–Vecina: ¡sí a la intervención! Tan-tan-tan

Lucía no puede controlar a la vecina. Entonces decide ignorarla. En la tv suena una noticia.

–Reportero: “aquí nos encontramos para informarles que EEUU acaba de enviar la madre de todas las ayudas a Afganistán. Se trata de una benefactora asistencia embalada en proyectil gigante, y que contiene una gran carga de socorro y amparo para auxiliar a los afganos en su lucha. El pueblo afgano expresa su sincero agradecimiento por tan explosiva ayuda.”

La vecina saca una pancarta de “ayuda para Venezuela: S.O.S.” Lucía sube el volumen a la tv.

“Ahora desde Siria. Recibiendo en vivo y en directo el envío especial de ayuda internacional que tanto han solicitado” (estallido de bomba). “Acaban ustedes de escuchar el sonido humanitario del primer envío solicitado por la resistencia” (estallido de bomba). ¡Qué altruistas impactos!, (estallido de bomba) se cubre y tose. “Gracias, gracias… ya creo que fue suficiente ayuda, así está bien, ya está bueno. Nos sentimos abrumados por su apoyo (estallido de bomba). ¡Cuánto humanismo nos envían desde el extranjero!”, (estallido de bomba). “Me despido desde el lugar de los hechos llevándoles en exclusiva la llegada de la ayuda humanitaria a esta nación”.

Lucía está asombrada. La vecina está absorta, interpretando su concierto cacerolero.

–Lucía: ¿y si eso nos pasa a nosotros? ¿Y si explotan humanitariamente nuestros hospitales, nuestros mercados, nuestras escuelas, nuestras casas? ¿Te gustaría ver desaparecer humanitariamente a tu familia?

Lucía se detiene e imagina a Venezuela bombardeada. Se escuchan sonidos de bombas, tanquetas, disparos, gritos.

–Vecina: ¡vecina, ven! ¡Me dieron! ¡Ayyy!

–Lucía: esto lo pediste tú. Esta es la respuesta a tu S.O.S.

–Vecina: no puede ser, no puede ser…

Van desapareciendo los sonidos de guerra y Lucía va volviendo en sí. Toma de la mano a la vecina.

–Lucía: Nuestras diferencias debemos resolverlas nosotros. Hablando, dialogando, sin intervención de extraños. En paz.

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